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Política para seriéfilos

De Hell’s Kitchen a Arkham: La gentrificación ha llegado.

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Yo solo quiero gentrificar para hacer una ciudad bonita

Yo solo quiero gentrificar para hacer una ciudad bonita

Para el post de esta semana vamos a utilizar, por lo menos, Daredevil, Gotham, The Wire e incluso puede que mencionemos Unbreakable Kimmy Schmidt. No son spoiler muy terribles, pero bueno, algo hay.

Daredevil es quizá la serie de Superhéroes más chula y con mejores críticas (al menos del universo Márvel, no quiero meterme en peleas con los seguidore de The Arrow, que ad

emas no sigo), en la que ha destacado su oscuridad. Por otro lado, uno de los grandes fallos de la temporada (o al menos, respecto a sus expectativas iniciales) ha sido Gotham. Ambas series hablan de sociedades corrompidas, del mundo del crimen organizado y de la incapacidad del sistema para proteger a la gente. Pero lo que me resulta más llamativo en estos paralelos es que los malos de la serie (de Daredevil desde luego y de Gotham no tengo muy claro quién es el malo, pero si admitimos a Falcone y a Maroni también debería valer), es el interés en proyectos de remodelación urbana en zonas muy deprimidas para enriquecerse. Los malos que antes vendían armas, o alcohol, o drogas ahora lo que hacen es gentrificar.

La gentrificación.

Lillian teme la gentrificación más que al invierno

Lillian teme la gentrificación más que al invierno

La gentrificación es el proceso a través del cual un grupo de personas de una clase social acomodada ocupa un terreno socialmente deteriorado desplazando a su población anterior (generalmente pobre). Lillian, de Unbreakable Kimmy Schmidt lo explica mejor en esta escena que yo en este post.   Hablando en castellano corriente,echar a los pobres de sus barrios para que vivan otros menos pobres (no necesariamente ricos, pueden ser clases medias, pero también colectivos sociales y étnicos, como por ejemplo los barrios chinos). Quizá en España no sea tan común por la falta de zonas industriales con “solera” (salvo Barcelona y País Vasco), aunque tenemos exponenetes interesantes, como Marbella. Todo proceso de gentrificación tiene una serie de etapas:

  1. Nacimiento: En una zona (generalmente urbana) se crean infraestructuras de habitación para las clases obreras que se incorporan al tejido productivo. Es decir: como necesitamos mucha mano de obra por los alrededores, vamos a hacer un montón de casas… tampoco muy buenas (a fin de cuentas, son obreros), pero si lo bastante como para que no se mueran a patadas y no estén muy lejos de las fábricas.
  2. Abandono: Si esos obreros han sido medianamante ahorradores, sus hijos han estudiado o cuestiones similares, prosperarán en la vida para poder irse a algún sitio menos “ajustado”. Eso, que es prosperar, hace una especie de principio de Peter urbano, dejando en vida allí a la gente que no ha prosperado lo bastante como para poder irse a otro lado. De manera que tenemos un montón de casas vacías con muy poca gente con ganas de vivir por ahí, de manera que los precios se hunden. En ese caso, pues vive la gente que está interesada en pagar esos precios tan bajos  que sólo personas con muy bajo poder adquisitivo puede vivir allí, tal y como ocurre con Kimmy, Titus y Lillian (en el mejor de los casos). Bien hacía Lillian en romper los coches caros para ahuyentar a los ricos.
  3. Revalorización: En un momento dado el mercado (los señores que tienen dinero) se dan cuenta de que hay un sitio generalmente céntrico, super barato y con casas super cucas. En ese caso esta gente, como Hannah Hovarth y sus amigas de Girls, empiezan a pagar por el alquiler lo que no pueden pagar los anteriores inquilinos. Poco a  poco, el mercado (los señores con aún más dinero que pueden comprar edificios y reformarlos) se dan cuenta de que las chicas de Girls pueden hacer que vengan a vivir personas con todavía más dinero peeeeeero si las casas están mejor (no olvidemos que eran casas para obreros, así que el jacuzzi no entra bien. El motivo por el que se revaloriza da lugar a un montón de teorías, aunque la más interesante es la que asume que el precio no depende tanto de la demanda actual, sino del potencial de lucro que puede suponer esa zona con unas instalaciones más chulas.

Desde esta base explicativa la cuestión, a fin de cuentas, se resume en que los pobre pierden el sitio en el que viven y los ricos ( o no tan ricos, pero más ricos que los de antes), se quedan con la zona. Esto coincide con el hecho de que el mercado inmobiliario convierte a los residentes en los barrios pobres en gente que vive de alquiler, por tanto echables, bien por fin de contrato, bien por ruina de sus edificios, como es el caso de la señora Cárdenas de Daredevil (que por cierto, para llamarse Cárdenas y no hablar inglés, al menos podría hablar español con menos acento, ¿no había nadie en EEUU que hablara español como si hablara español?).

El Abogado Matt Murdock presenta alegaciones al Plan de Ordenación Urbana

El Abogado Matt Murdock presenta alegaciones al Plan de Ordenación Urbana

La gentrificación y la riqueza.

Todo esto suena más  menos automático en la lógica del mercado ¿no? Algo deja de tener interés, baja el precio, vuelve a estar de moda y sube de precio. Sin embargo, señala Smith que esto no es solo cuestión del consumo, sino de agentes con capacidad de influir en la oferta y en las instituciones que la manejan. Dicho de otro modo: si tu o yo, somos hipsters que vemos el potencial de un barrio deprimido para irnos a vivir allí, por muchos amigos que tengamos nuestro impacto es muy muy  muy reducido. Sin embargo, si, por ejemplo, Wilson Fisk considera que Hells Kitchen está muy fea y se merece “algo mejor” puede presionar a la banca, a las instituciones políticas o a los titulares del suelo para poder  hacer que Hell’s Kitchen sea un sitio molón de verdad en el que no esté la señora Cárdenas, sino gente de diseño.

La Junta de Compensación de Gotham City

La Junta de Compensación de Gotham City

Es decir, para gentrificar es necesario tener medios para aumentar el potencial económico de una zona (con más infraestructuras y menos pobres) de manera que sea lo bastante atractiva para que la gente esté dispuesta a gastarse el dinero en ese asunto. Esto es lo que ocurre en Gotham, donde Don Falcone junto con agentes políticos (el alcalde), institucionales (industrias Wayne) y el  resto del crimen organizado (Maroni), tiene todo un proyecto para reconstruir la zona de Arkham lo que permitirá a todos lucrarse. El botín es lo bastante grande para contentar a cada uno, repartiendo entre la construcción de infraestructuras, de inmuebles habitables, la provisión de servicios, etc. Un poco el modelo urbano del malogrado Jesús Gil de los llamados Convenios Urbanísticos (Es decir, si yo garantizo que puedo poner calles, tuberías y luz ¿puedo construir lo que me salga de los cojones quiera?) y que llegó a su cima con Paco el Pocero y lo-de-Seseña.

Parece que no fui el primero en pensar este chiste

Parece que no fui el primero en pensar este chiste

La diferencia (a parte del glamour de las series americanas) es el tema de que, mientras que en la versión castiza no se molestaron en echar a la gente que vivía por ahí (bueno, Jesús Gil un poco en Marbella) y construyeron en descampados en la gentrificación se va a echar a los pobres… así la ciudad es más bonita y hay más turismo, que diría aquella.

Gentrificación y crimen organizado.

Ahora bien ¿son todos los promotores de la gentrificación criminales? Espero que no. Sin embargo lo que si que parece cierto es que, por un lado, es un negocio muy lucrativo para aquellos que tienen medios para invertir y que parece necesario tener capacidad para influir en muchos actores que participan en la gestión actual de las ciudades, como políticos, económicos e incluso sociales (asociaciones de padres, por ejemplo) por no descartar los medios de comunicación (reportajes sobre las zonas más in del barrio).

Y aquí vamos al asunto, tal y como hablamos en su momento sobre los superhéroes, la crisis económica es a nivel traumático y narrativo es quizá a esta década lo que el terrorismo a la pasada. Hablamos de una crisis que en Estados Unidos (igual que en España) es fruto de un colectivo económico potente que jugó con mucho dinero que arrastraba a personas (las hipotecas Subprime) que no invertían en bolsa ni nada parecido, y que contó con el apoyo político, social y de los medios. Es decir, el malvado “gentrificador” que hace lo que sea por sacar beneficio económico abusando de la vida de los pobres y con el paraguas de las instituciones porque supone un reparto de dinero para todos los que tienen poder… encaja perfectamente con el trauma de la crisis económica de 2008.

A esto se le suma ese olorcillo a rancio que nos queda acerca de tanto dinero negro (al menos en España) que aparece (aflora, es el nombre que le ha dado hacienda), facilitando que el fruto de la delincuencia sea tan legal como el salario de millones de trabajadores (o más). Esto ya lo trató hace muchos años David Simon en The Wire,

Un pionero en las series de Superheroes: The Wire, gentrificando desde 2000

Un pionero en las series de Superheroes: The Wire, gentrificando desde 2000

donde Stringer Bell decide invertir el dinero de drogas en edificios nuevos donde es mejor no vender más drogas y así, quedar limpio, forrarse y quedar con los políticos, ¿os suena? Eso si, The Wire era unos años antes de la crisis de 2008 y la verdad es que las peleas eran menos espectaculares que las de Daredevil (además de un poco más lenta).

Lo que si que puede suponer una lectura menos obvia pero más interesante es el debate que plantea de fondo (especialmente Daredevil) acerca del crecimiento económico y la solidaridad. Realmente el proyecto de Wilson Fisk es muy lucrativo para casi todo el mundo en NY, rehacer un barrio en la ruina y hacerlo un sitio de lujo crea riqueza, puestos de trabajo, bienestar, etc… pero la manera de hacerlo es aplastando literalmente (desde luego Fisk lo hace literalmente) a los más pobres. Es un crecimiento a costa de los más desfavorecidos, y ahí está el debate real, no sólo de la gentrificación sino de la salida de la crisis.

 

Gentrificación a la española

Gentrificación a la española

 

Autor: craselrau

doctor en ciencias políticas, friki, cocinillas y bloguero. Analista web y colaborador en todoseries.