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Política para seriéfilos

El Imperialismo, el Fire Lord y el orden internacional.

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Avatar: explicación del imperialismo

El avatar equilibra el mundo… aquí es la ONU

El presente post utiliza para ilustrar los principios del Imperium la serie Avatar The Last Airbender, que está altamente recomendada. Sin embargo, creo que la base de la explicación no es crítica para el desarrollo de los hechos, así que no lo llamaría spoiler, o no lo considero muy grave. Este post no trata de fijar una postura ética o moral acerca de la dominación y el poder, sino explicar cuál es la teoría política sobre la que se sustenta un imperio.

Cuando oímos la palabra imperio nos suele traer a la memoria Roma, los centuriones y las togas. Más recientemente podríamos pensar en George W. Bush o en Estados Unidos en general. Asociamos el concepto a naciones que imponen su voluntad y manera de hacer a otras cuando no quieren, lo que bajo la óptica actual no está muy bien visto.

Es muy habitual el uso del término imperialista para descalificar la posición de determinadas potencias (básicamente Estados Unidos) respecto a otros países. Este término tiene realmente mala prensa desde principios del siglo XX cuando coincidió que dos de los imperios occidentales existentes (Alemania y Turquía) perdieron la guerra y el tercero se disolvió completamente tras la Revolución Rusa . Reino Unido también se llamaba imperio, pero como conquistaba más bien fuera de Europa, tampoco es que molestara demasiado. Luego la II Guerra Mundial le dio la puntilla al termino, que no al concepto.

¿En verdad son los Imperios algo malo? ¿Han dejado de existir? ¿Es Estados Unidos el mal?

Cuando el poder no es entre personas, sino entre pueblos.

Our nation is enjoying an unprecedented time of peace and wealth. Our people are happy, and we’re so fortunate in so many ways. […] we should share this prosperity with the rest of the world. In our hands is the most successful empire in history. It’s time we expanded it.
Fire Lord Sozin to Avatar Roku about his plan that would lead to the start of the Hundred Year War

El Fire Lord Sozin, teórico del imperialismo

El Fire Lord Sozin, teórico del imperialismo

[Nuestra nación disfruta de un tiempo de paz y bienestar sin precedentes. Nuestro pueblo es feliz y somos tan afortunados de tantas maneras.[…]Deberíamos compartir esta prosperidad con el resto del mundo. En nuestras manos está el imperio más exitoso de la historia. Es el momento de que lo expandamos]

Fire Lord Sozin al Avatar Roku sobre su plan que provocaría la guerra de los 100 años.

Hemos hablado ya de lo que es la autoridad entre personas. El principio, que ha regido las relaciones humanas desde que existen las estructuras de poder, parte del precepto de que alguien (uno o varios) tiene una perspectiva sobre las cosas que le capacita para tomar decisiones que el resto de sus conciudadanos respetan. A veces el motivo es ganar la guerra, otras veces es que dios te designa y otras que el pueblo te señala. Esto simplifica las cosas en el plano interno de los países, pero ¿qué ocurre fuera de ellos?

A diferencia del mundo de Avatar y Korra, donde existe una autoridad reconocible a nivel mundial (el propio Avatar), que arbitra el conflicto entre naciones, en el nuestro no es tan fácilmente distinguible e intervienen valores, principios y filosofías concretas (la religión, la ilustración, la soberanía, los derechos humanos).

Igual que con las personas hay países que se arrogan la autoridad respecto a otros . Evidentemente, dado que no hay una policía mundial la aceptación de este (o estos) países no es tan sencilla. Normalmente hay varios motivos por los que una nación llega a asentarse en un imperio, aunque, lógicamente, en un entorno en el que no hay un orden superior  el elemento militar es muy importante, pero no es el único. Tener una filosofía o una tecnología más pujante, o acoger la autoridad moral que reconocen otros países del entorno son elementos sobre los que se construyen los imperios.

El imperio visto desde dentro.

Normalmente cuando nace un imperio los propios titulares no se ven a sí mismos como conquistadores desalmados que toman lo que quieren sobre el resto del mundo. Los Reyes Católicos, que recibieron este título por que el puesto de emperador estaba “pillado”, pretendían convertir a todos los indios de las Américas . España actua como un Imperio (aunque nunca lo ha sido) en esa parte. Sin embargo, la zona de colonización anglosajona ni convertir ni nada, se dedicó a echarles y quedarse con las tierras. Esto no quiere decir que unos sean mejor que otros, pero muestra quién cree que debe imponer unos valores  superiores (imperio) de quien simple y llanamente quiere quedarse con todo por que sí (conquistadores).

Al igual que el Fire Lord Sozin,  un imperio suele ser una comunidad política que entiende que puede “iluminar” o guiar al mundo en general para una mayor felicidad. Como bien señala en su cita, no se trata de aniquilar, sino de compartir prosperidad, quieran los otros o no. Y esto no es porque quieras eliminar a los otros, sino que se trata de que los otros vivan conforme a unos valores que entiendas superiores.

De esta manera podemos decir que, en realidad, un imperio no es una máquina de conquistar por las armas, sino de fijar a la comunidad política internacional lo que es correcto o no, igual que ocurre en el interior de los países. Por ejemplo, el Sacro Imperio Germánico (el de Carlos V) no fue el más grande de todos los reinos que coincidieron con él en el tiempo. De hecho, mientras el Imperio Germánico era Imperio, España dominaba el mundo a base de bien. Sin embargo, el imperio seguía siendo el primero, y, dentro del rosario de Guerras en las que vivió España durante su Hegemonía, ninguna fue con el Imperio.

¿Por qué el imperio Germánico era el Imperio, y no España? Porque el Papa decía que así era. De hecho podríamos decir que el auténtico imperio en la época era el Papado, que decidía quién estaba en paz con Dios y quien no. Cuando los alemanes quisieron deshacerse de ese imperio (el papado), montaron una nueva religión (el protestantismo) y el emperador designado (Carlos V), tuvo que pasarse la vida en Guerra para proteger la fe verdadera.

Es decir, una autoridad (Roma) selecciona quién debe proteger los valores correctos (la religión), y este brazo armado es el que debe mantenerlos. Podríamos decir que el objetivo es seguir mandando porque si, pero, al menos formalmente, la preocupación del imperio es siempre el bienestar de todo el mundo (conforme a sus valores, eso si). Formalmente, al Papa no le preocupa tanto que los protestantes dejaran de pagarle bulas, sino que sus almas se fueran directas al infierno por seguir a Lutero.

 

Los tipos de Imperios.

Partiendo de este providencialismo, podemos entender que el papel de los imperios puede variar según la virulencia que tiene para imponer su superioridad moral.

  • Perro pachón: En ocasiones un imperio puede ser imperio pero un poco mirando para dentro. No le preocupa crecer, ni lanzarse a lo loco ni nada parecido. Es el caso de los imperios orientales (China o Japón en la etapa Tokugawa). Esta gente está por encima de los demás, pero los demás no importan demasiado, asi que se quedan tranquilamente en su territorio y ya está.
  • Conquistador: Es lo que todos tenemos en mente cuando hablamos de imperio. Como en el caso de Sozin, el imperio tiene tan clara su superioridad que cree que debe guiar al mundo (incluso contra su voluntad). El ejemplo más claro sería Napoleón: su visión de los valores revolucionarios como supueriores al Antiguo Régimen le legitimaban para conquistar todo e ir poniendo reyes (bueno, también porque le gustaba mandar, pero ciñámonos a la propaganda).
  • Imperios reactivos: Hay imperios que básicamente no se dedican a la conquista, pero que cuando ven amenazada su superioridad moral suelen meterse en guerras. No conquistan, pero procuran eliminar lo que va contra sus valores, como el imperio Germánico.
  • Imperios proactivos: Esto es un poco más nuevo y lo meto así de rondón. Pongámonos en el ejemplo de los Estados Unidos de principios de este siglo. No es que vayan a conquistar países, pero tampoco se meten en ataques defensivos, sino que atacan posibles focos de conflicto (ya sabéis, la guerra preventiva). Este modelo parece nuevo y, desde luego, no parece traer grandes resultados hasta la fecha en cuanto a estabilidad.

 

Los Imperios en la actualidad

El concepto imperio cuenta con mala prensa. Los principios de soberanía y democracia hacen complicado entender que un país pueda tener superioridad moral sobre otro para exigirle un comportamiento correcto. A esto hay que sumar los esfuerzos tras la Segunda Guerra Mundial de Estados Unidos y la Union Soviética de reducir la influencia de Europa Occidental (que curiosamente repercutió en beneficio de ambos bajo un modelo imperial no colonialista, pero si ideológico). Ambas potencias no dejaban de ser imperios en su momento, señalando a países de su entorno cuál era el comportamiento ideal. Evidentemente, el comodin de Dios después del siglo XIX no tiene mucha fama, así que se opta por conceptos como la Revolución (URSS) o el todavíua activo “Mundo Libre” (también conocido como la Democracia Liberal). De hecho, posiblemente la expresión más repetida respecto a Estados Unidos y su peso internacional es “el lider del mundo libre” que debe proteger esa libertad. Este principio le autoriza a actuar en otros países y censurarlos cuando se desvían.

Si hay algo que distingue a los emperadores, es que molan

Si hay algo que distingue a los emperadores, es que molan

El imperio sigue siendo un concepto realmente  válido aunque no evidente. Cuando la gente palidece ante las acciones del ISIS o de Boko Haram (por ejemplo), o de la guerra de Bosnia o de Kosovo,  y pedimos la intervención de la comunidad internacional estamos optando por una moral (occidental, basada en nuestro modelo de derechos humanos secularizados, con respeto por la sobreranía y crítico con la eliminación étnica) en lugar de otra. Estamos diciendo a terceros que su modo de actuar no es aceptable para nuestros valores y que deben, al menos, ser reprimidos (Serbia) cuando no eliminados (ISIS).

 

Sin embargo, Estados Unidos no es el único Imperio o casi Imperio. Por ejemplo, Arabia Saudí se trabaja la difusión del Wahhabismo a lo largo de todo el mundo musulman, de manera que podría consolidar su preminencia como faro musulman. Por otro lado, la Rusia de Putin hace sus esfuerzos en crear un “imperio del antiimperio” buscando alinear todo disidente de Estados Unidos a su alrededor, de manera que basa parte de su legitimidad internacional en ello.

Podríamos decir que los imperios son algo inevitable en la medida en la que hay varios paises que chocan en intereses, valores y costumbres y que, de una manera o de otra, no pueden vivir ni aislados ni deacuerdo. En todo caso, no se trata tanto de potencia militar como de esquemas ideológicos que lo sustenta.

 

 

Autor: craselrau

doctor en ciencias políticas, friki, cocinillas y bloguero. Analista web y colaborador en todoseries.