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Humphrey preocupado por el Brexit

Humphrey Appleby, el #Brexit y la Prevalencia de Gran Bretaña

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Humphrey preocupado por el Brexit

Humphrey preocupado por el Brexit

El 24 de junio de 2016 tras un referendum popular en el Reino Unido, la mayoría de los votantes optaron por dejar el proyecto europeo. Este acontencimiento supone un golpe importante para la Unión Europea y, muy posiblemente, tardaremos muchos años en empezar a ver el impacto político y económico que acarrea esta decisión. Más allá de la rápida caída de los mercados y de la Libra Esterlina, el dinamismo de la economía británica (cualquiera que venda cosas en Internet se puede dar cuenta de ello) aportaba bastante fuerza al mercado de la Unión. Sin embargo, pese a esta especie de test de Rochard que se han convertido las redes sociales, en las que cada uno ve las cosas como mejor cuadren con sus prejuicios, el hecho no debería pillarnos por sorpresa.

 

El gobierno de Reino Unido y la Unión Europea.

Sir Humphrey Appleby es uno de los personajes más increibles del mundo de las series y de la política. Por si mismo se merece más que un post, se merece un blog, dado  que su visión dínica de la vida y su mentalidad burocrática explica en gran medida el funcionamiento del Gobierno y la Administración congran detalle. De hecho, posiblemente, se pueda aprender sobre ciencia de la administración y políticas públicas viendo Si, Ministro (1980) que en la mayoría de las facultades de Ciencias Políticas.

Precisamente Humphrey Appleby, ante el posible nombramiento de su  ministro Hacker como representante ante la Comunidad Económica Europea explica cuál es el interés real de Reino Unido en la institución.


‘Yes, Minister’ unveils secrets of British foreign policy on Europe; United Nations and diplomacy from Գոռ Եդիգարյան on Vimeo.

Más allá de esto, en  otro episodio explica de manera pragmática los beneficios de la entonces más pequeña Unión Europea

Hacker: Europe is a community of nations, dedicated towards one goal.

Sir Humphrey: Oh, ha ha ha.

Hacker: May we share the joke, Humphrey?

Sir Humphrey: Oh Minister, let’s look at this objectively. It is a game played for national interests, and always was. Why do you suppose we went into it?

Hacker: To strengthen the brotherhood of free Western nations.

Sir Humphrey: Oh really. We went in to screw the French by splitting them off from the Germans.

Hacker: So why did the French go into it, then?

Sir Humphrey: Well, to protect their inefficient farmers from commercial competition.Hacker: That certainly doesn’t apply to the Germans.

Sir Humphrey: No, no. They went in to cleanse themselves of genocide and apply for readmission to the human race.

Hacker: I never heard such appalling cynicism! At least the small nations didn’t go into it for selfish reasons.

Sir Humphrey: Oh really? Luxembourg is in it for the perks; the capital of the EEC, all that foreign money pouring in.

Hacker: Very sensible central location.

Sir Humphrey: With the administration in Brussels and the Parliament in Strasbourg? Minister, it’s like having the House of Commons in Swindon and the Civil Service inKettering!

Ambas conversaciones retratan (a mi juicio) bastante bien la situación de Reino Unido (o de una parte muy importante de sus élites políticas y de su sociedad). La falta de necesidad de participar en el proyecto europeo. Más allá de una ventaja económica puntual que pudieran obtener, la política británica ha tenido una visión totalmente separada del proyecto europeo (si no del continente en términos generales).

Gran Bretaña Prevalecerá.

Esta idea de Gran Bretaña como un ente a parte y digno de preservar, el nacionalismo Británico, es un elemento que podemos ver retratado en dos peliculas de distópicas: Hijos de los Hombres (2006) y V de Vendetta (tanto en el comic de como en el film de 2005). En ambas ficciones partimos como elemento común: un mundo post-apocaliptico en el que el Reino Unido, por su separación geográfica, sobrevive a las causas de ese apocalipsis. En ambos casos, el gobierno lleva una política reaccionaria en la política interior (V de Vendetta) y en el control de la inmigración (Hijos de los hombres) se sustentan en un discurso de una Gran Bretala autónoma y preservada, por su aislamiento, de las desgracias del mundo. Dicho de otro modo, aunque los franceses tengan fama de chauvinistas (que lo son,  y bastante) hay un sector muy importante de la sociedad británica a la que el nacionalismo “continental” no tiene nada que envidiar.

Desde este punto de vista, la grandeza y la seguridad de Gran Bretaña viene de su aislamiento del continente y de ser fiel a sí misma. En este mismo orden de pensamiento encontramos otra película menos distópica pero que muestra la concepción de lo que debe ser Reino Unido en el mundo: Love actually (2003).

En este caso, el mensaje tiene algo en común: la dignidad de Reino Unido (en este caso, frente a Estados Unidos) es la de decir y hacer lo que cree que debe hacer. 

Y claro, desde este punto de vista, cualquier cesión de soberanía (por pequeña que sea, llamemoslo sistema métrico, directiva europea, o enchufe continental) es fallarle al país.

Entonces, ¿estamos mejor sin ellos?

Soy de una generación europeista en un país europeista. Para España, la UE es casi sinónimo de democracia, y yo he sido de los privilegiados que ha disfrutado de una Erasmus y he vivido en distintos países de la Unión. Cualquier paso atrás, como este que se acaba de dar, no puede hacer otra cosa que darme pena. Sin embargo, haciendo recapitulación, como bien decía Humphrey Appleby, la Unión Europea se ha visto frenada en muchísimos casos por la política del Reino Unido.  La arquitectura institucional de la Unión y el punto en el que estamos de hecho desde hace 20 años hace que cualquier reticencia británica paralice de hecho medidas que habrían sido muy importantes, como la tasa para transacciones financieras planteada por Francia en 2012.

Así que la situación en la que se encontraba el Reino Unido hasta la fecha, no era sostenible. Es decir, sería sostenible pero paralizando aún más el ritmo de la construcción europea. En estos momentos los pasos adelante en la construcción europea, sea esta hacia un modelo más liberal o más social, pasan necesariamente por una integración política en la que los bloqueos de Reino Unido habrían sido un obstáculo insalvable.

Evidentemente habría sido mucho mejor que en el referendum se hubieran quedado y, a partir de ahí, afianzaran el compromiso europeísta. Lamentablemente, creo que eso no habría pasado, como mostraba la predisposición de las instituciones europeas a mejorar el estatus de las islas.

El Brexit es una mala situación, de hecho, es una situación pésima para Europa, Reino Unido y la economía mundial, pero me temo que un escenario en que Reino Unido tuviera que decidir si renunciar a su discurso soberanista o integrarse en la Unión era una cuestión de tiempo y, muy posiblemente, el resultado hacia uno u otro lado sería igual de exiguo. Así que quizá, dentro de lo malo, mejor que haya sido ahora que de aquí a 10 años, pero eso ya no lo sabremos.

 

Autor: craselrau

doctor en ciencias políticas, friki, cocinillas y bloguero. Analista web y colaborador en todoseries.