Poder y series

Política para seriéfilos

Maquiavelo tarareaba Las lluvias de Castemere

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Aviso: este post contiene spoilers hasta la cuarta temporada de Juego de Tronos

Lógicamente para hablar de política en un blog que habla de la materia, lo mejor es empezar por el padre de la política moderna, que no es otro que el denostado Maquiavelo. Por otro lado, como hablamos de series y de poder, una de las que trata este fenómeno de manera más clara, rotunda y desde diferentes ópticas no es otra que Juego de Tronos, de la que supongo que hablaremos muy a menudo.  ¿Qué tienen que ver Maquiavelo y el patriarca de los Lannister? A parte de que podríamos llamar maquiavélico al hombre que no cagaba oro, hay mucho, mucho más de lo que aparenta. De hecho, muchas de las cosas que hoy en día entendemos como fundamentales vienen, no tanto de los trabajos de Maquiavelo como de lo que él documento como nadie en los últimos 500 años: el arte de reinar.

Dioses y hombres

Si os gusta la literatura y la ficción fantástica tendréis presente que, como norma general, sus creaciones se ubican en el periodo medieval, más comunmente en la Baja Edad Media, por el predominio rural de sus sociedades . Sin embargo, si os interesa la historia encontraréis una gran diferencia entre la Edad Media y la fantasía (a parte de dragones, enanos, elfos y magia) y es la preocupante ausencia del elemento predominante en la sociedad medieval: la religión. De hecho, por algún motivo, en la narrativa fantástica tenemos casi todo lo de la edad media sin contar con este elemento que condicionó las estructuras sociales y de poder de Europa durante unos mil años (más o menos). Esto podría ser visto como innecesario, aunque creo que ganaríamos mucho si alguna creación lo adaptara, y en Juego de Tronos se logra en parte con Rh’llor y la Melysandre, pero poco más.  De hecho, este factor junto a otros, nos permitiría ubicar las aventuras de Westeros (o Poniente), más próximo al Renacimiento y a Edad Moderna que al medievo.

Si lo pensáis no sólo es un tema de indumentaria, el mecenazgo de Renly, algunas armaduras y la propia fortaleza roja se aproximan mucho más al gótico que al periodo anterior. Pero si hay algo realmente importante es que, a diferencia de la Europa Medieval y, siempre centrándonos en la serie, el Septon Supremo pinta mucho menos en Poniente de lo que pintaba el Papa en la Edad Media. En aquellos tiempos no es solo que el Santo Padre coronara al emperador, es que si excomulgaba a este o al rey, directamente su autoridad desaparecia, así que si por ejemplo Gregorio VII expulsaba al emperador de Alemania, lo más normal es que este se pasara un tiempo suplicando en la puerta de su castillo para mantener el poder. ¿ Alguien puede imaginarse al señor Lannister haciendo esto en vez de matando al Septon Supremo? Yo tampoco.

En el Renacimiento básicamente, y yendo al grano, pasó algo muy importante. Después de dejar de leer la Biblia durante más de 1000 años, los europeos se dieron cuenta de que el periodo más brillante de occidente no precisó de seguir a pies juntillas el texto sagrado. Gracias a la lectura de los clásicos y de la historia antigua en la sociedad fue calando poco a poco que, aunque Dios existiera, gobernar pensando en Dios no garantizaba ni un mejor bienestar para nadie, ni perpetuaba el poder. Es decir, de un modo u otro, fueron viendo que, en realidad, el Papa tampoco tenía que meterse tanto en el tema de gobernar porque otros habían gobernado mucho mejor sin seguir ni al papa ni a nadie. De hecho, esto se traduce en que. básicamente, a parte del juicio de Dios, lo que pasa entre humanos queda entre humanos y son estos los que fijan sus reglas.

Esto podría parecer menos importante, pero en el momento que la gente se dio cuenta de que podía quitarse de encima un gobernante cruel o idiota aunque lo aprobara el Papa, la cosa cambiaba drásticamente. Del mismo modo, cuando los contendientes en una guerra se dieron cuenta de que más urgente que estar en paz con Dios era llegar a casa vivo y victorioso, la técnica militar cambió bastante. Pasamos de jugar bajo las reglas sagradas a jugar por las reglas que se ponen los hombre y en las guerras, normalmente, no hay muchas.

El arte de reinar

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Maquiavelo, Santo Patrón de los Consultores

Así que aquí llega Maquiavelo. El autor florentino vivió una vida más que interesante en una de las etapas más interesantes de la humanidad. Si somos breves en su biografía (que podéis leer con más detalle en este post de Jotdown), participó  en un “golpe de Estado” en el que echaron al Duque de Florencia (Lorenzo de Medicis), fue embajador, hizo migas con los Borgia (concretamente con Cesar) y cuando estos perdieron la guerra y Lorenzo de Medicis volvió a gobernar y Maquiavelo tuvo que lloriquear mucho y pasar un tiempo en la cárcel para que no le mataran. Al final, como solo le quedaba escribir en su casa, juntó todo lo que había aprendido y escribió un libro fundamental: El Principe.

En él básicamente lo que hacía era contar cómo conseguir el poder y mantenerlo. Sin Dios, ni Papa ni nada, toda una guía de como ser el jefe y seguir siéndolo. Para escribirlo se fijó en tres fuentes: Fernando el Católico, César Borgia (que tenía como lema O César o Nada, es decir que o ganaba o le importaba 33 ir al cielo), y una enorme biblioteca de historia clásica. En resumen, el autor decía que para ser Príncipe hay que matar a todos los que lo quieren ser y que, una vez que estás ahí, mejor que todos los demás te tengan miedo para que no tengas que matar mucho más.

¿Significa esto todo eso de que el fin justifica a los medios? (frase que no está, al menos, en sus escritos) Bueno, si, pero no. Significa, básicamente, que si consigues el fin, que es el poder, nadie se va a meter con los medios que has empleado. Si no lo consigues, que los medios fueran mejores o peores no importa mucho porque acabaras muerto, o como diría Cersey Lannister “o ganas o mueres”. Como podéis suponer esto a los que tenían antes el negocio (la Iglesia) no les hizo gracia, y de ahí que el término maquiavélico tenga tan mala prensa. De hecho, muchos pensadores crisitanos (como por ejemplo Erasmo de Rotterdam) a matizar las ideas de Maquiavelo y señalar lo importante que es tener un papa en tu vida.

 

Tywin Lannister: un principe como la copa de un pino.

 

Un Lannister de Valencia, che

Un Lannister de Valencia, che

Así que, si reflexionamos un poco acerca del patriarca Lannister tenemos un señor noble con dinero para pagar un buen ejército (Aunque Maquiavelo prefería la tropa nacional, pero en Poniente parece que aún no han llegado a ese punto), y que se ha dedicado a comprar poder hasta conseguir el mínimo necesario para quedarse con todo. A través de su política matrimonial (algo muy medieval), se las apaña para ponerse a tiro del trono y, como haría Maquiavelo, ponerse casi de consultor político de su nieto. Es tan moderno que, si hubiera sido Papa, podría haber sido Rodrigo Borgia (Alejandro VI), incluidos rumores de incesto de sus hijos.

El de Roca Casterly, inspira una percepción del poder sumamente renacentista con frases como:

Si alguien tiene que repetirlo tanto (que es rey) es que no es el auténtico Rey.

 

¿Es un buen Principe Tywin? Pues si lo miramos como si fueramos Starks, logicamente no. Pero lo cierto es que consigue el poder, y logra una cierta paz (breve, eso si) liquidando a sus enemigos, lo que para la gente de Desembarco del Rey no es poca cosa. De hecho (aunque el lo niega) hace un acto de pura modernidad con la Boda Roja y la ruptura de la hospitalidad para matar a sus enemigos, pasando de los nuevos dioses. Incluso el hecho de que muriera por un tema tan azaroso como la fuga de su hijo y que le pillara liado con su antigua querida es un componente de azar también muy tratado en la obra maquiavélica.

 

Como fan de Maquiavelo (no asi de Tywin especialmente), debo decir que a su obra le debemos un modelo social en el que para ser Principe, o jefe no es necesario ni ser noble (en la actualidad) ni tener bendiciones papales. La pérdida de poder de la iglesia en Europa iniciada en el renacimiento supuso cuatro siglos de guerras, pero, al final, una sociedad en la que la religión, hasta hace bien poco, dejó de ser un motivo de conflicto y, en muchos países una limitación a la libertad de las personas.

 

Autor: craselrau

doctor en ciencias políticas, friki, cocinillas y bloguero. Analista web y colaborador en todoseries.

  • Excelente reflexión. Es curioso también ver cómo Tywin ejerce un poder indirecto de cara al populacho (controlando el trono sin sentarse en él), pero directo para los medios cortesanos (todo quisque sabe quién es el que manda).
    Y ya que comentas el género fantástico, hace tiempo que estoy cansado del medievalismo. Echo de menos fuentes clásicas, un Pericles, leches por controlar una asamblea, puñaladas en el senado y cosas así… Cuestión de gustos, supongo.
    Norabuena por el post, en cualquier caso.

    • craselrau

      LA verdad es que si que sería más que interesante otro tipo de escenarios como la etapa victoriana (Que bien ha explotado el steampunk) o el barroco, por ejemplo.
      Gracias por tus palabras

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