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¿Por qué la agencia de Mad Men es un sueño y los vinos de Antonio Alcantara una pesadilla? Protestantismo y capitalismo.

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Antonio Alcantara: ejemplo de empresario español en TV.

Empresario español, lleno de entusiasmo, alegría y con el culo apretao por el futuro

Este post tiene spoilers que llegan hasta final de temporada (o serie) de Mad Men y Better Call Saul. También tiene spoilers menores sobre Halt and Catch Fire… así que, luego no digáis que no avisé.

Una de las cosas más interesantes del tramo final de Mad Men fue el trauma que supone para los protagonistas el último giro en la vida de su empresa. Aunque para muchos era simple incertidumbre, para los que eran socios suponía una derrota (con alguna excepción). Sin embargo, si pensamos en el panorama televisivo nacional, el número de empresarios (o emprendedores, como se viene llamando últimamente) es mucho más reducido y con un tratamiento muy diferente. Mientras que en el imaginario estadounidense tener una empresa es un sueño, libertad o autonomía, en el español es agobio, deudas, estrés y pánico. Basta con mirar la cara de Antonio Alcantara desde que monta su primera empresa (siempre agobiado) y compararla con la de cualquier empresario americano, desde publicitario (Draper), Jurídico (Florrick) o incluso del narcotráfico (White), para saber que el retrato de la iniciativa empresarial tiene connotaciones muy distintas. ¿Es solo por la criris? ¿O somos los españoles más reacios a crear empresas? Y, si es así ¿Por qué?

Desde que estudiaba historia en el colegio, cuando me hablaban del protestantismo y de la revolución industrial una coletilla era que “como los protestantes creen en la predestinación, entienden que el éxito empresarial es un símbolo de la salvación de Dios”. Esto, a mis doce o trece años (más o menos) me resultaba básicamente incomprensible. Aún no sé si el motivo de ello era que era muy joven para entenderlo (o creerlo) o que, simplemente, tampoco le dedicaban demasiado tiempo en explicarlo.

Ya cuando hice unas cuantas asignaturas de sociología en la carrera descubrí al padre de la idea, Max Weber (mi sociólogo clásico favorito). Este hombre escribió todo un libro que recogía esta reflexión en esa frase que, finalmente, logré entender entre otras cosas porque esa explicación era solo una parte de otras más interesantes y complejas… No es que me parezcan mal los resúmenes, pero explicar cosas tan complejas en tan pocas palabras, pero creo que las cosas o se explican bien o no se explican, porque si no… acabamos entendiendo mal.

La predestinación y la empresa.

Efectivamente Weber habla del concepto de predestinación en el protestantismo como un motivo para emprender. Entiendase por esto que es un motivo más, pero, a mi parecer, no es ni mucho menos el más importante. Pero ¿Qué es la predestinación?

Siglos antes de Lutero, San Agustín llevó a máximos filosóficos el poder de Dios entendiendo que, si él es poderoso, solo se salvará aquel que Él realmente quiera que se salve. En este sentido, como San Agustín estaba en una start-up en consolidación (la iglesia Católica) y tenía que asentar sus fuentes de ingresos (los sacramentos), vino a decir que esto no eximía de cumplir todas las historias de la Iglesia. Si Dios te quiere, te hará tan bueno que harás por ir a misa y consumir todo el merchandising posible.

Unos siglos después Lutero (que era de la orden que fundó San Agustín) y que estaba un tanto obsesionado por la salvación del alma dijo: si de verdad dios quiere que alguien se salve, en verdad el tema de los sacramentos está sobrevalorado. Pero ¿cómo puedo saber si me va a salvar sin tener que llegar al final de mis días y abrir la puerta sorpresa de después-de-la-muerte? Pues porque si Dios te quiere, te querrá desde que naces hasta que mueres y… te irá bien en la vida.

En mi mentecita de niño de colegio católico no entraba la idea de que si te va bien una empresa es que vas a ir al cielo… porque realmente no es lo que quería decir. La predestinación significa que sólo puedes tener una vida tranquila (y esperar ir al paraíso) si en la vida terrenal te va bien. De esta manera el éxito en la vida no es algo accesorio (como dicen los católicos, generalmente los ricos), sino que si no te va bien en la vida, prepárate porque lo vas a pasar de culo en el infierno.

Un protestante de los feten feten

Al infierno que te vas, hermano… pero de cabeza

Esto, que puede parecer una tontería desde una mente católica, lo podemos ver en  Better Call Saul. Jimmy es un tipo que quiere dejar de dar tumbos y ser un timador de baja categoría para ser un abogado. Sin embargo su hermano, por el que Jimmy se desvive, considera que será siempre un miserable, no será un buen abogado y nunca tendrá éxito… porque es un miserable. En términos protestantes (y Charlie lo es y mucho), Jimmy es un tipo sin salvación posible, ni aquí ni en el otro barrio.

Autoridad y autonomía: sin curas ni jefes

Sin embargo, lo que no me contaban en clase en el colegio (¿no lo sabían? ¿no lo creían importante? ) es que Weber considera que la base de todo esto es el concepto de autoridad y… los sacerdotes. Según el sociólogo alemán, el hecho de que Lutero pensara que la salvación dependía de Dios (y un poco del hombre) hacía que los sacerdotes dejaran de ser importantes: no son unos intermediarios… Pensemos que cuando Lutero decide montar su spin-off de la iglesia católica la imprenta estaba empezando a popularizar copias de la Biblia y defendía (a diferencia de los católicos) que cada uno podía leer la biblia sin que se la interpretara nadie. Esto contribuye destaca la libertad y responsabilidad del individuo: tu destino no te lo descifra un cura, te lo puedes imaginar solito.

El hombre, y sólo el hombre por su acción, decisión y comunión con Dios puede salvarse por el alma. De hecho, este golpe a la autoridad eclesiástica convierte a los pastores en personas normales empleadas por la comunidad que simplemente, coordinan su actividad. Por ejemplo, al pastor de la Doctora Queen o a al reverendo Lovejoy, le contrata y despide la comunidad. Para salvarte estás tu, y todo el que se interponga en tu camino será un obstáculo para ello.

Vayamos por ejemplo, a Halt and Catch Fire. Joe MacMillan huye de IBM para crear algo propio.

IBM no es suficiente

IBM no es suficiente

Después de mentir, embaucar, sabotear y todo lo demás, logra su objetivo. Aquí lo importante no es tanto el éxito, (que no le colma), sino el hecho de que en su etapa en IBM sabía que no sería feliz porque no se podría realizar como persona. Otro ejemlo muy al caso es el de Alicia y Gary en The Good Wife. Son conscientes de que mientras haya un Will y una Diane ellos no podrán hacer lo que quieran, no podrán realizarse. Para poder convertirte en una persona “completa” tienes que ser dueño de tu destino y no puede haber nadie por encima.

La responsabilidad y la deuda.

El tercer pilar es que al no haber autoridad (eclesiástica), sino que esta deriva de la comunidad, la responsabilidad es hacia la comunidad y no hacia nadie superior. Podría parecer una tontería, pero no lo es ni mucho menos. Pongamos el caso de que montas tu propia empresa “Graficas Herederos de Usillos” y que la empresa va muy mal… En un país católico a quien le debes pasta, aunque sea un banco, es a una institución social, y mantener esa institución es mantener esa sociedad. Conclusión “hasta que no pages el último céntimo que le debes a esos señores, les seguirás debiendo dinero”.

Ahora vayamos al modelo protestante: montas una empresa que va realmente mal, quiebra y… una vez que te has arruinado no le debes nada más a nadie. El mundo no va a desaparecer porque esa gente (Que por otro lado, debería valorar cuanto te puede prestar) no cobre todo su dinero: es su error prestárselo. Esto, quieras que no, es un peso que te quitas de encima (Antonio Alcántara posiblemente estaría menos enfadado continuamente, o si, pero por otros motivos).

Protestante desinformado

Si eres protestante y pones esa cara cuando dejas de ser tu jefe, es que en religión no estuviste muy atento

Todo esto hace que el hecho de que Mad Men la agencia desaparezca sea un drama para casi todos sus propietarios, mientras que en España que a una empresa la compre otra más grande por un buen pastizal es motivo de alegría: aunque los proyectos puedan ser más grandes, ya no eres dueño de tu destino. Sin embargo, esto no es una separación cristalina: por ejemplo, Ted Chaough está más que contento de no tener que tirar de la empresa y dedicarse simplemente a hacer anuncios.

También es cierto que esto no impide que los católicos creen empresas. De hecho, mi percepción me indica que en sitios de catolicismo más ferviente (Latinoamérica sobre todo), la iniciativa empresarial está mejor vista y valorada que en España. En todo caso la concepción de la iniciativa individual y de su responsabilidad es muy diferente y, como decía mi abuela, el éxito por estos fueros es “colocarte en un buen trabajo y tener tu nómina a fin de mes”.

Autor: craselrau

doctor en ciencias políticas, friki, cocinillas y bloguero. Analista web y colaborador en todoseries.